Detrás de Disimusa están Mamen y Adriana, madre e hija.
Mamen siempre ha estado muy comprometida con el arte o más concretamente con la artesanía y la pintura, es autodidacta. La formación que ha logrado ha sido a base de ponerle mucho interés a todo lo que le gusta y dedicarle muchísimo tiempo.
Adriana es licenciada en Bellas Artes y desde hace por lo menos 10 años vende artesanía por mercados, ferias, festivales… Comenzó con cuero, luego macramé, todo siempre hecho a mano con mucho cariño.
“Un día que ninguna de las dos recordamos exactamente, mi madre me llamó para decirme que había utilizado un abanico como soporte para una de sus creaciones, nos cautivó la infinidad de posibilidades que nos brindaba y empezamos a pintarlos, decorarlos, trasformarlos, desestructurarlos y hasta hoy, después de haber diseñado cientos de abanicos no se agotan las ideas.
Pretendemos dar a conocer su singular manera de tratar este soporte tan antiguo como es el abanico, dándole un aire moderno y original. Creando nuevas formas, para promocionar este sistema de ventilación totalmente ecológico, una obra de arte , portátil, práctica e irrepetible.
Utilizan abanicos realizados a mano aquí en España, pinturas acrílicas especiales para tejidos, pinceles esponjas, sellos que crean ellas mismas, tijeras para cambiarles la estructura base y las manos.
“Nos gusta mucho interactuar con otros artistas y artesanos, esto nos enriquece mucho, ya que fuerzas tu mente creadora para adaptarte a otra totalmente distinta y surgen cosas de lo mas interesantes. Cualquier sugerencia nos supone un reto fantástico, nos une el amor por el arte y la creatividad.”